
La corrupción dentro del Poder Judicial debilita la confianza pública y afecta directamente el acceso real a la justicia. No se trata de un problema que pueda resolverse únicamente con pronunciamientos formales ni esperando reacciones internas del propio sistema. La experiencia demuestra que, cuando no existe observación social activa, los vicios tienden a repetirse.
FUNPREDE hace un llamado a la ciudadanía a organizarse de manera consciente, informada y responsable frente a la corrupción judicial. La acción aislada o motivada solo por la indignación pierde fuerza; en cambio, la participación articulada y con propósito común permite ejercer un control social legítimo y sostenido.
En los últimos años, han aflorado casos y situaciones que ponen al centro la necesidad de vigilancia ciudadana:
Detenciones de jueces y juezas en 2024:
Seis jueces y juezas de la República fueron detenidos por su posible implicación en actos de corrupción y vínculos con crimen organizado, según confirmó el Organismo de Investigación Judicial.
Empleado judicial vinculado a narcotráfico en 2025:
Se reportó la captura de un empleado judicial relacionado con una operación de narcotráfico, evidenciando infiltración de redes criminales dentro del sistema de justicia costarricense.
Retrasos y cuestionamientos en el juicio del caso “La Trocha”:
El proceso ha sufrido reiterados retrasos que han generado inquietud pública sobre la eficacia judicial en casos de presunta corrupción en obras públicas.
Percepción ciudadana crítica sobre el Poder Judicial:
Encuestas muestran que una amplia mayoría de costarricenses critica la lentitud de los procesos judiciales y tiene percepciones de corrupción dentro del sistema.
Estos hechos y otros similares no solo evidencian fallas puntuales, sino patrones que erosionan la legitimidad del sistema judicial cuando no son acompañados por una vigilancia social sistemática.
La ciudadanía cumple un papel esencial en la defensa de la legalidad. No desde la confrontación individual ni desde la indignación aislada, sino mediante una participación consciente, informada y articulada. La acción dispersa se diluye; la acción alineada, en cambio, genera control social efectivo.
Desde una perspectiva preventiva y criminológica, FUNPREDE impulsa la organización responsable de la ciudadanía para comprender cómo operan las dinámicas de riesgo dentro del sistema judicial y cómo transformarlas mediante procesos colectivos, ordenados y sostenidos. La vigilancia cívica requiere orientación, método y coherencia entre pensamiento y acción.
La transformación del Poder Judicial no depende únicamente de reformas internas. Comienza cuando la sociedad decide actuar de manera coordinada, con criterio, responsabilidad y propósito común. Solo así la exigencia de justicia deja de ser un reclamo aislado y se convierte en una fuerza social consciente.